A este mar le hacían falta tus orillas.
Aveces llegas ola y derrotas todos mis
puñales de arena.
Desde que aprendí a caminar no concibo las
derrotas, la vida es una fábrica de intentos.
Cada palabra es una huella que
dejas...fíjate como caminas.
Tu boca cuestiona el universo.
Yo sé donde comienzo...tú dime donde
termino.
Comprendí que la soledad no es un escudo,
si no un arma.
Al fin y al cabo el amor es una cuestión
de fe, no amas si no puedes creer.
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